Gastos Flexibles o por usoGastos Flexibles o por Uso

Los gastos flexibles o por uso, son conocidos por adelantado, sabemos que van a ocurrir, pero realmente no sabemos cuándo. La principal ventaja para tratar estos tipos de gastos es que los conocemos, que son ciertos, que se van a producir, y aunque no sabemos el momento exacto, podemos hacer una previsión para que no nos causen un quebranto económico.

Es el ejemplo de las zapatillas. Se van deteriorando, sabemos que se acabarán por romper y planificamos un reemplazo. Si llegásemos a que se rompieran sin reemplazo, tendríamos un problema importante.

Realmente, no es un gasto en el sentido estricto de la palabra. Si hemos realizado una compra, siguiendo con el ejemplo, compramos unas zapatillas, el gasto real sería la compra de las zapatillas.

El gasto por uso, sería el dinero que tenemos que ahorrar para que cuando se rompan, que sabemos que se van a romper, podamos reemplazarlas sin percance para nuestra economía.

 

Principales gastos flexibles de una casa

Son todos aquellos gastos que son necesarios para poder continuar con nuestra actividad normalmente sin que haya un cambio importante en la misma, ni se deteriore nuestra calidad de vida. Y este importe hay que guardarlo todos los meses. Mejor incluso en una cuenta corriente diferente.

Los gastos por uso hay que planteárselo como lo haría una empresa:

Tengo material importante (ropa, teléfono, etc…) que me cuesta 100 euros y espero que me dure 2 años. Cuando se rompa, tengo que tener dinero para reemplazarlo o me quedo sin algo importante. Lo razonable es un ahorro periódico (Amortización en términos de empresa) que me permita alcanzar en dos años 100 euros. En el ejemplo, guardaremos poco más de 4 euros al mes.

En esta definición tan genérica podríamos meter prácticamente todos los gastos de la vida, pero vamos a especificar un poco.

  • Por ejemplo, nuestra vivienda si es en propiedad, deberíamos tener dinero guardado para cuando se quede inutilizable, ya que quedarnos en la calle nos cambiaría radicalmente nuestro estilo de vida. Pero la vivienda se sale de esta clasificación, ya que por su elevado precio hay que acudir casi siempre al mercado hipotecario y pagar todos los meses nuestra cuota mensual. Además vamos a suponer que van a durar toda la vida. En este caso, no creo que se deba considerar la hipoteca como gasto por uso, sino como un Gasto Fijo.
  • El alquiler de la vivienda, no sería un gasto flexible sino fijo, como el de la compra de vivienda, pero quizá sí, el de las fianzas o comisiones de agencia que nos pueden cobrar por cambiar de una residencia a otra.
  • El coche, sería el perfecto ejemplo. De un valor elevado, debemos tener una previsión para cuando se estropee, ya que quedarnos sin coche nos modifica nuestras condiciones de vida (no siempre a peor…)
  • Además, la ropa, calzado, ordenador, móvil, etc…

 

Gastos Flexibles Necesarios Vs Gastos Flexibles NO Necesarios

Es difícil encontrar gastos flexibles no necesarios, por su propia definición. Son aquellos que de no renovar, nos causan un perjuicio en nuestra calidad de vida.

Pero ya hemos visto que no necesariamente tienen que ser cambios a peor…

Veamos el ejemplo del coche.

Hemos comprado un coche y necesitamos ahorrar digamos 12.000 euros en 10 años para reemplazarlo. Pero resulta que nuestro ayuntamiento o comunidad, han sido muy generosos y nos han puesto una línea de Tren-Autobus-Metro nueva cerca de nuestra casa. Y además en vacaciones aunque lo usábamos, podemos prescindir del coche e ir en autobús, (o alquilar otro coche).

En este caso podemos prescindir del gasto de amortizar el coche, ya que no lo vamos a renovar. Pero ojo!! no hay que olvidar que igual incurrimos en otros gastos, como abonos de viajes, alquileres, gastos de que nos traigan la compra a casa etc…

Así tendríamos otros gastos fijos, y por ejemplo, tendríamos que ahorrar un extra para los gastos adicionales de las vacaciones.

 

Influir en los gastos flexibles. Seguros y créditos.

También tenemos la opción de ahorrar más de lo que nos costó algo, para comprar después una versión mejor (zapatillas de marca), o menos porque los precios bajan (televisiones).

Poco más se puede influir en ellos, porque como hemos dicho son necesarios por definición.

Ahora bien, los seguros hacen que cuando algún imprevisto ocurre, nos den una cantidad de dinero y esa es más o menos nuestra definición de gastos flexibles. Si podemos asegurar una cosa de modo que nos den el importe de reposición estaríamos ya cubriendo con un gasto fijo este supuesto.

También podemos con el pago a crédito simular un ahorro para reponer y generar de este modo un gasto fijo.

Ya hemos comentado más veces que cuanto más fijo y conocido el gasto, mejor. Es más fácil controlarlo.

  • Pero estas dos modalidades tienen un pero.

.- En el caso de los seguros, las primas que nos cobran son mayores que el riesgo que cubren (de media, si no, no ganarían dinero). Nos cubre de un imprevisto pero el coste de renovarlo por nuestra cuenta sería menor si durase  lo que tiene que durar.

.- En el caso de los créditos, obviamente el pero se llama Intereses.

¿Cómo calcular nuestros gastos flexibles?

Tenemos que detectar qué gastos son de este tipo y cuantificar cuánto nos debe durar.

Ejemplo:

  • Zapatillas, deben durar dos años, o sea 24 meses.
  • Coche, debe durar 10 años, o sea 120 meses.
  • Móvil, debe durar 2 años o sea 24 meses.

Y así con todos los gastos que hayamos considerado de este tipo.

Tras esto, hay que poner los importes mensuales que nos lleva cada uno de ellos. Debemos saber lo que nos costó el bien, o mejor, si se puede estimar, lo que nos costará reponerlo.

  • Zapatillas nos costaron 50 euros, pero hemos decidido que nos vamos a comprar unas de 120 euros. Nuestro valor será entonces los 120 euros.
  • Coche 12.000 euros. Vamos a renovarlo por uno similar.
  • Móvil, 450 euros, vamos a comprarnos uno más barato la próxima vez. Estimamos 360 euros.

Dividimos los importes entre los meses, …es decir que los prorrateamos.

El gasto lo hacemos mensual, a pesar que el pago sea dentro de varios años.

Ejemplo:

  • Gastos Flexibles
    • Zapatillas 120euros / 24 meses ⇒ 5€/mes
    • Móvil 360 euros / 24 meses⇒15€/mes
    • Coche 15.000 euros / 120 meses⇒125€/mes

Total gastos flexibles⇒145€/mes

Otro modo de calcular los gastos flexibles

Otro modo, y para simplificar. Podemos coger todos los gastos de este tipo que hayamos tenido el año anterior (si no ha habido alguna cosa excepcional), sumarlos y dividirlos entre los doce meses.

A esta cantidad, la podemos ajustar en función de lo que hemos visto antes. Quiero un móvil mejor, no voy a renovar el coche, los precios han subido o bajado, etc…

Esta cantidad será nuestra previsión de gastos flexibles para el presupuesto familiar del año en curso.